Esto les sirve tanto para sobrevivir en un entorno peligroso como para tener una vida más cómoda en un ambiente tranquilo.
Aunque hay que recalcar que los conejos domésticos tienen el hipocampo menos desarrollado que sus hermanos los conejos silvestres. Y eso es debido a que es una estructura que interviene dentro del sistema nervioso en funciones relacionadas con la supervivencia. Entonces, los conejos domésticos, al estar en un entorno más seguro y tranquilo, no necesitan un procesado de información tan rápido como si estuvieran en continua situación de alerta frente a depredadores y otros peligros.
Solo si un recuerdo es favorable, exitoso o adecuado a lo que el conejo necesita, buscará repetir su conducta para volver a llegar a esa sensación o recuerdo. Por eso, lo mejor para que tu conejo aprenda alguna conducta adecuada es mediante un entrenamiento en positivo, nunca castigando ni riñendo. Lo puedes conseguir con un poco de paciencia, repitiendo mucho y con la ayuda de un premio, como alguna golosina en forma de fruta, verdura o premio adecuado. En Vitakraft hay diferentes snacks que te pueden ser de ayuda para que tu conejo aprenda a subirse a un sitio, coger algún objeto, levantarse o hacer algún gesto o movimiento. Además, interactuar con tu mascota hará que, poco a poco, vaya cogiendo confianza y se sienta más segura a tu lado.
El entrenamiento de tu conejo puede empezar desde los 3 o 4 meses de edad. Pero será más sencillo obtener resultados a partir de los seis meses, cuando ya sea un animal adulto. Ese es el mejor momento para que interiorice ciertas rutinas y hábitos diarios de alimentación, aseo o descanso. De jovencito, a veces, nuestro lagomorfo (no es de la familia de los roedores sino de los lagomorfos) está en otras cosas que le pueden distraer a la hora de aprender.
En especial, es importante que comprendas que los conejos tienden a buscar esas buenas sensaciones en base a recuerdos, por lo que el miedo les bloqueará a la hora de aprender. En cambio, estar en un ambiente tranquilo y relajado será mucho más adecuado para todo lo que te estoy comentando. De esta manera, sería conveniente que tu mascota tenga varias zonas separadas; un refugio donde estar aislada de peligros y descansar, una zona donde obtener comida, otra donde hacer deposiciones, otra donde jugar y otra un poco misteriosa donde ir poco a poco avanzando y descubriendo cosas nuevas.
Al tratarse de un animal que tiene tan desarrollado el sentido del olfato y del tacto, cualquier alteración de los mismos llevará asociado una pérdida de estímulos para este aprendizaje y para su calidad de vida. Por ello, es recomendable que hagas revisiones periódicas anuales a tu conejo y que el veterinario valore su estado general, alimentario y de los sentidos.
Otras recomendaciones generales para mejorar el aprendizaje, y como resumen de lo expuesto:
- Hacer rutinas diarias (y no cambiarlas, que entonces no son rutinas).
- Que nuestra mascota tenga una jaula en un lugar tranquilo.
- Evitar ruidos excesivos en su zona de descanso.
- Del mismo modo, si tienes otras mascotas (gatos, perros…) intenta que el conejo pueda tener su sitio de relax.
- Que tenga comida adecuada para roer, en especial el heno.
- Que la jaula esté limpia.
- Que pueda salir de la jaula todos los días para que se mueva mejor, haga ejercicio…
Si has llegado hasta aquí te habrás dado cuenta de que he hablado del conejo como lagomorfo y no como roedor, pero no lo he explicado. Estas son dos familias distintas de mamíferos herbívoros. Los lagomorfos tienen a los conejos y las liebres como animales más característicos; tienen 6 incisivos en su dentadura, grandes orejas, son herbívoros estrictos, con manos y pies con pelo. En cambio, los roedores tienen de ejemplo al ratón, rata o cobaya; pueden ser omnívoros, con 4 incisivos en su dentadura, orejas más pequeñas y con pies y manos desnudas sin pelo.
Espero haberte ayudado a conocer mejor a los conejos. Así entenderás mejor los comportamientos de tu mascota y conseguirás que sea más feliz.