La respuesta es sencilla: NO
Un acuario bonito y vivo parece fácil de conseguir y de mantener. Pero la realidad es que, sobre todo al principio, se necesita una serie de conocimientos sobre la cría y el cuidado de los peces y de rutinas en el mantenimiento del acuario. Por eso es conveniente asesorarse por alguien que tenga ya experiencia. Como casi todo en la vida.
Lo primero que hay que hacer a la hora de tener un acuario es saber exactamente qué tipo deacuario se quiere tener, y luego conseguir el material para poder mantener las condiciones adecuadas para el mismo. Para ello, hay que contestarse a diferentes preguntas:
- ¿Peces de agua dulce o agua salada? Es necesario tener la idea clara de lo que supone cada uno, siendo normalmente la opción más sencilla la de peces de agua dulce. No se permite la mezcla.
- ¿Peces de agua fría o de agua caliente? Igual que la pregunta anterior hay que tener claro lo que supone cada opción, siendo la opción más utilizada la de agua fría. Aquí tampoco se permite la mezcla.
- ¿Peces grandes, intermedios o pequeños? ¿O mezcla de ellos? Aquí se permiten opciones intermedias mezclando animales de un tipo u otro, pero con determinadas normas que hay que cumplir para que no haya competencias entre las distintas especies, peleas e incluso depredación entre ellas.
En base a estas preguntas y según las posibilidades de cada uno tanto económicas como de espacio, tiempo o medios que se dispongan para su mantenimiento, podrás tener el acuario más adecuado para ti.
Hay un mundo enorme en cuanto a tipos y tamaños de los acuarios, siendo los más aconsejados los de por lo menos 80 litros. Se pueden tener más pequeños, pero es importante que sepáis que un acuario pequeño es mucho más difícil de mantener, porque una pequeña desviación de algún valor (ph, temperatura, nitritos…) enseguida va a repercutir en los peces y en el resto de valores del acuario. En un acuario grande en cambio, una alteración de algún valor nos va a permitir tener un poco más de tiempo para poder tomar medidas correctoras. En este artículo vamos a intentar centrarnos en las especies de peces que se pueden o no juntar en el acuario, sin tener en cuenta el resto de variables, que también afectarán al resultado final, como pueden ser el tamaño del acuario, el tipo de filtro, el tipo de luz, el material que metas dentro de adorno o de medioambiente… porque entonces sería ya complicar demasiado la cosa.
Es importante no mezclar animales directamente, y menos si la procedencia es desconocida o no es de nuestra entera confianza. Me refiero a que pueden introducirnos enfermedades al resto de peces del acuario, tanto bacterianas, víricasoparasitarias como fúngicas. Para ello deberás hacer una cuarentena, pregunta en la tienda o al criador para que te aconsejen cómo hacerla.
Una vez que tengamos todo preparado, llega el momento de juntar las diferentes especies de peces. Para ello, tenemos algunas especies que en principio agrupan bien y que no van a tener mucho problema para adaptarse al acuario típico de agua dulce y fría:
- Guppies (los más comunes en las tiendas, son pequeños, resistentes y de fácil reproducción)
- Mollys (ayudan a limpiar el acuario de algas)
- Tetras (son pequeños, tranquilos y muy gregarios)
- Platys (también son muy comunes, pequeños, resistentes y de fácil reproducción, como los guppies, pero más anchos)
- Killis (son muy aptos para principiantes por ser resistentes, pero cuidado, siempre es mejor tenerlos en acuarios cerrados porque a veces saltan)
- Danios (o cebritas, son muy activos y veloces pero pacíficos)
- Ciclidos enanos (de impresionantes colores, son un poco tímidos)
- Peces ángel (necesitan acuarios grandes y altos)
- Xifos (pacíficos y resistentes, necesitan grandes peceras)
- Pez arcoíris (pacífico, muy popular entre acuariófilos)
Hay multitud de otras especies de peces que se pueden agrupar, pero eso sería ya para amantes de los acuarios con cierta experiencia, y sólo en este caso ya se podría recomendar pasar o bien a otras especies de agua dulce fría o bien dar el salto a peces de agua caliente o de agua salada
No meter más de 4 o 5 peces de la misma especie, así evitaremos en parte las disputas intraespecie y mejor si cada especie tiene un solo macho y dos o tres hembras. Evitar agrupar los anteriores peces con los Bettas (a pesar de su majestuoso aspecto por la espectacular cola que tienen, son muy territoriales) y con los Barbos tigre, por su carácter complicado.
Por último, indicaros que tanto con los peces como con el resto de animales, estamos cada vez más concienciados con el bienestar animal, y quiero indicaros que cada vez está peor visto dentro de los amantes de los animales esas peceras pequeñas redondas tipo balón, con capacidad para unos dos litros donde se meten diferentes especies sin ningún control ni conocimiento ya que lo normal es que dichos peces acaben en muy poco tiempo con desenlace fatal. En nuestras manos está que esta práctica sea cada vez más residual y que en el futuro seamos más responsables a la hora de tener mascotas. Que sepamos que, para tener un animal en casa, o lo tenemos bien o si no vamos a poder ofrecerle unas condiciones adecuadas de vida, es mejor pensarlo dos veces, reflexionar y tal vez esperar a adoptar ese animal en otra ocasión en la que estemos mejor preparados para su cría y mantenimiento.