Guía básica para cuidar a tu conejo

El conejo es una de las mascotas que más está creciendo en nuestros hogares. Todos hemos visto corretear por el campo a estos simpáticos animales y nos los hemos podido imaginar como un perfecto compañero.

A diferencia de otras mascotas: gatos, perros, hamsters, iguanas… son muy pocos – por no decir ninguno – los que les temen o pueden resistirse a acariciarlos.

Tanto por su aspecto divertido e inofensivo para los niños, como por los cuidados que requiere, y por lo independientes que son, resultan una de las mascotas más apropiadas de adoptar.

Pero una cosa es que sea independiente y otra que no sea sociable, te darás cuenta en seguida que el conejo busca estar en zonas próximas a ti e incluso buscará tu contacto. ¡Y no digamos lo contentos que se ponen si tienen otro conejo para acompañarlos!

En este artículo explicaremos una base de las necesidades que tienen los conejos.

Cómo cuidarlos, alimentarlos y manejarlos:

Su espacio

En primer lugar, hay que tener un espacio habilitado dedicado exclusivamente para el conejo, donde pueda encontrarse cómodo y no se le moleste. La mejor manera de delimitar este espacio es con una jaula.

Las dimensiones dependen del tipo de conejo. Los hay de muy diversos tipos y tamaños, consultad con vuestro veterinario y que sea él el que os aconseje, pero cuanto más grande sea más le gustará a vuestro conejo. Además, debéis tener otra jaula más pequeña, que se utilizará únicamente para transportarlo.

La jaula de casa debe tener ciertas comodidades:

  • Bandeja: Para que el animal haga sus necesidades, se cambiará a diario. Con viruta, no arena de gato.
  • Comedero: Para evitar que se moje la comida o se meta en zona de bandeja.
  • Bebedero: Mejor biberón que cuenco de agua, pues éste último es más fácil que se ensucie. El conejo necesita agua limpia de forma continua, en especial en verano.
  • Cama o zona de descanso: Aunque a veces se la comen o hacen deposiciones en la misma, le ayudará a concebir mejor su espacio.

Su comida

  • Heno: Fundamental, le da un aporte de fibra y favorece el desgaste de los dientes.
  • Pienso: La parte más energética, hay que tener cuidado con pasarse, puede dar obesidad.
  • Verdura fresca y fruta: Vale casi de todo, como hierba fresca y hojas , sobre todo de espinaca, canónigos, zanahoria… Algunas verduras pueden ser la acelga, achicoria, escarola, el tomate, zanahoria, alfalfa, berro, pepino… Y en cuanto a frutas, desde manzana, mandarina, uva, papaya o piña (estas dos últimas favorecen su tránsito a través de sus enzimas digestivas, y les encanta)… Lo suyo es ir probando para ver lo que más le guste.
  • Alimentos prohibidos: Comida humana, chocolate, patata, aguacate, comida de perros o gatos, hojas de la planta del tomate, hoja de té, coliflor, patata, cebolla, ajo, bambú, lácteos, fruta en almíbar, lechuga iceberg, frutos secos, legumbres, helechos, cactus, clavel, geranio, narciso, aloe vera, enebro y tejo.

Conviene facilitarle alguna pequeña superficie de madera, para que pueda roer. No deben estar tratadas para que no se astillen.

Su cuidado

El conejo estará habitualmente en su jaula, pero podremos sacarlo de ahí si estamos en casa y estamos pendientes de vigilar por dónde se mueve. Se recomienda que salga por lo menos 2 veces al día durante al menos 1 hora cada salida. Debes tener especial cuidado con los enchufes, cables y otros lugares peligrosos, así como evitar las puertas abiertas, y vigilar que no ataque a las sillas de madera.

Es muy importante que se mueva, que haga ejercicio: un juego puede ser esconderle algo que le guste mucho comer o su juguete favorito en diferentes zonas de la casa.

Yo personalmente no recomiendo el paseo por la calle con arnés, hay gente que sí que lo recomienda, pero en mi opinión exige una atención extrema ante cualquier peligro. Puede aparecer un perro sin correa o similar, o un gato, o cualquier otra complicación. Puedes tropezar y que el conejo se escape, se puede romper la correa o el arnés, están los patinetes, las bicis, los niños que pueden asustarles corriendo hacia ellos… la verdad es que en la clínica veterinaria nos hemos llegado a encontrar situaciones muy difíciles de creer pero que realmente ocurren.

Hay muchísimos accidentes que pueden ocurrir en la calle, aunque no te lo hayas planteado.No os acerquéis a él de forma brusca, se asustará y además de intentar evitar que le cojáis puede haceros daño con las uñas e incluso morder. Si queremos cogerlos, nunca de las orejas ni de las patas. Hay que agarrarlos por el cuerpo poniendo la otra mano en las patas traseras o el trasero para que se apoye y se sienta seguro. En caso contrario, puedes provocarle fracturas óseas o que se lesione en la columna por movimientos bruscos del animal para intentar escaparse.

Su salud

Recomiendo hacer una primera revisión en la primera semana de estancia del conejo en casa. Conviene desparasitarlo y vacunarlo de lo que crea conveniente el veterinario, y aprovechad para que se aclarar todas las dudas que podáis tener. Hay muchas enfermedades a tener en cuenta, échale un ojo a este artículo para saber más:

¿Debo vacunar a mi conejo? Enfermedades más frecuentes

Así mismo, mucho cuidado con los golpes de calor, que son bastante frecuentes en estos animales. Debe tener agua fresca siempre a su disposición y zona de sombra donde protegerse. Preocuparos si notáis que tiene alopecias, que se lame demasiado, tose, estornuda, hace cacas demasiado blandas, roe la jaula, gruñe, rechina los dientes, le crecen demasiado los dientes, patea el suelo en exceso, echa las orejas para atrás (miedo)… Ante estos casos una visita al veterinario seguro que ayuda a encontrar el motivo de dicho comportamiento anómalo.

Y para finalizar, me gustaría añadir una serie de curiosidades de estos interesantes mamíferos:

  • Los conejos no son roedores, son lagomorfos, una familia completamente distinta a la de roedores.
  • Tienen una nutrición muy especial, la cecotrofagia. Con la que consiguen digerir bien la celulosa y todo el material vegetal muy diferente de otros mamíferos como por ejemplo los rumiantes, que lo hacen mediante la rumia.
  • Son de hábitos más bien nocturnos, por lo que notareis que suelen tener más actividad por la noche.
  • Pueden vivir entre unos 8 a 10 años.
  • Sus dientes son de crecimiento continuo, por lo que necesitan roer heno y maderas para desgastarlos.

Espero haberos ayudado y que podáis disfrutar al máximo de la compañía de vuestro amiguito de dientes largos.

Un abrazo a todos, ¡nos vemos en la próxima visita!