Es fundamental mantener un entorno de nuestra mascota adecuado, con una higiene mínima, siendo necesario limpiar bien su jaula de forma periódica todas las semanas. De diario bastará con eliminar las heces que encuentres. En caso de notar un poco de olor por la orina, deberíamos aumentar la limpieza/desinfección de la jaula a dos veces por semana. Con tiras de papel conseguiremos absorber gran parte de su orina y así ayudaremos a nuestro hámster a mantenerse seco y limpio.
También es muy importante proporcionarle un ambiente adecuado que no le altere, pues puede provocarle estrés. Para ello, es necesario que tenga intimidad y que se le maneje de forma correcta. Así mismo, debemos controlar que no esté en una zona con demasiado ruido, por ejemplo que la habitación de nuestra mascota no esté al lado de otra en la que haya un volumen muy alto.
Otra variable fundamental es la de permitir a nuestro hámster que pueda hacer el ejercicio que necesita, proporciónale juguetes adecuados para estimular su actividad física y mental, como por ejemplo, una caja con túneles, escondites donde pueda moverse y divertirse o, los más comunes, la rueday la pelota (¡mucha precaución con las pelotas en casas con escaleras o chalets con puertas abiertas!)
El baño en general no se suele recomendar, salvo en situaciones excepcionales. Vigila la temperatura del agua, usa un champú recomendado por veterinario y asegúrate de que no coja frío al secarlo, pero sin estresarlo con un secador, mejor con toalla suave.
Se puede cepillar a nuestro hámster si vemos que lo necesita por nudos en el pelo, pero siempre con cepillitos especiales que no le hagan daño.
En cuanto a su alimentación, debe ser variada y equilibrada, que incluya tanto su preparado habitual con diferentes semillas y granos de cereales, como con fruta y verdura. Acompañándolo con su heno favorito. Siempre que vayas a darle un alimento nuevo, que sea en muy poquita cantidad y si vemos que lo tolera bien, se podrá ir aumentando un poco la cantidad del mismo. Como juego, se le puede colocar dicho alimento en sitios de la jaula que requieran un poco de esfuerzo a nuestro hámster, que tenga que trepar un poco y así conseguimos también entretenerlo y que se ejercite muscularmente. El estrés y la inactividad son dos factores claves que afectan al bienestar de los hámsteres, por lo que todo lo que hagamos para evitarlo vendrá bien.
Debes revisar periódicamente el estado del pelo de tu hámster si lo notas opaco, seco o sin brillo, debes consultar con tu veterinario lo antes posible.
Si conseguimos hacer todo esto de forma rutinaria, seguro que en la gran mayoría de casos nos encontraremos con una mascota con un pelo sano y bonito. Aunque a veces, a pesar de nuestra buena disposición, pueden surgir problemas como:
- alergias
- heridas
- rascados exagerados
- o incluso enfermedades como ácaros y hongos
En caso de sospecha de cualquiera de estas alteraciones, lo mejor es llevarlo al veterinario que, con las pruebas adecuadas, te orientará mejor para su tratamiento.