Los tests de inteligencia con gatos no son muy populares entre los investigadores. Mientras que las capacidades cognitivas de perros, cerdos, pájaros y monos han sido bien investigadas, sólo hay unos pocos estudios sobre gatos. ¿Por qué? Sencillamente, los gatos no están muy motivados para participar en experimentos. Esto no se debe a una falta de coeficiente intelectual, sino simplemente a la naturaleza de los gatos. Como sabemos hoy en día, los gatos no son solitarios, sino que viven en grupos sociales poco numerosos. Sin embargo, salen a cazar solos. Por eso los gatos son tan "poco cooperativos": simplemente está en su naturaleza no cooperar con los demás. Sin embargo, esto es precisamente lo que los humanos percibimos como especialmente agradable. Los investigadores lo consideran una referencia importante del comportamiento inteligente. Sin embargo, hay muchas otras características que demuestran la inteligencia de los gatos. También en sentido científico.
Imitación inteligente
El aprendizaje por imitación se considera un importante indicador de inteligencia en la investigación del comportamiento. Para los gatos, esta característica es esencial para la supervivencia. Porque aprenden a cazar de su madre por imitación. O a utilizar la bandeja sanitaria. En la naturaleza, las gatas enseñan a sus gatitos a enterrar sus excrementos. Así hay menos rastros de olor que puedan atraer a los depredadores. Los gatos adultos también copian el comportamiento de sus "compañeros". Por ejemplo, abrir puertas. Otros gatos pueden abrir grifos. Hay innumerables ejemplos de esto en Internet.
La memoria como rasgo de inteligencia
Los gatos tienen una memoria asombrosamente buena. ¿Quizás ha intentado esconder golosinas de su gato en un armario? ¿Días después se ha dado cuenta de que el escondite estaba vacío? Se ha demostrado que los gatos recuerdan el lugar donde encuentran algo meses después. Seguro que ha oído historias de gatos que reaparecen en su casa original muchas semanas después de una mudanza. Se cree que los gatos son astronautas, similares a las aves migratorias. Con la ayuda de la posición del sol, su reloj interno y, presumiblemente, la orientación a los campos magnéticos, encuentran el camino de vuelta a lugares conocidos. Incluso a cientos de kilómetros de distancia.
Manejo inteligente de la causa y el efecto
Sin embargo, los gatos también parecen comprender las leyes de la física, por ejemplo el principio de causa y efecto. Si un vaso hace ruido al agitarlo, entonces debe haber algo dentro. Y ese algo se cae cuando el recipiente se pone boca abajo. Esto es exactamente lo que probaron unos científicos japoneses. A los gatos no les impresionó mucho oír un ruido de sacudida y que algo saliera rodando cuando se daba la vuelta a la taza. Sin embargo, parecían irritados cuando poner la taza boca abajo no tenía ningún efecto. O cuando al sacudirla no se oía ningún ruido y salía un objeto rodando. Por cierto, este comportamiento está a la altura del de los niños pequeños, lo que se considera un valor notable en la investigación de la inteligencia con animales.
¿Interpretar gestos? es inteligente.
El hecho de que un animal pueda interpretar gestos y señales también es un factor común para el coeficiente intelectual de una especie en la investigación del comportamiento. ¿Pueden los gatos interpretar un gesto, por ejemplo, señalando un comedero? Pues sí. Un estudio realizado por un equipo de investigadores húngaros (que, por cierto, investigaban sobre todo a perros) descubrió que, efectivamente, los gatos pueden seguir gestos humanos para encontrar comida.
Humano, ¿qué debo hacer?
¿Siguen los gatos el comportamiento de sus dueños? Probablemente tenga una corazonada, porque en nuestros consejos no deja de leer que debe mostrarse tranquilo y firme para dar a su gato una sensación de seguridad en situaciones desconocidas. Lo que usted sabe por experiencia también se ha demostrado en experimentos. Para investigar científicamente esta llamada "referencia social", se enfrentó a los gatos a un ventilador en marcha al que también se ataron serpentinas. Una situación muy desagradable para los gatos. Se llevó a los animales a una habitación junto con su dueño, se encendió el ventilador y se pidió al dueño del gato que reaccionara de forma neutra, asustada o relajada. Alrededor del 80% de los gatos miraban al ventilador y a los humanos. Al parecer, querían saber cómo debían comportarse. Si el dueño parecía asustado, los gatos tendían a alejarse del ventilador e interactuar con su dueño. Según los científicos, los gatos posiblemente buscaban que sus dueños les tranquilizaran.
Comunicarse inteligentemente con "palabras"
Seguro que conoce los distintos sonidos que utiliza su gato para decirle lo que quiere. ¿Por ejemplo, un maullido suave y suplicante cuando quiere salir por la puerta? ¿O uno más insistente cuando realmente es hora de comer? Los científicos han contabilizado unos nueve tipos diferentes de vocalización en gatos jóvenes y unos 16 en animales adultos. Y ahora la cosa se pone realmente interesante: los gatos domésticos tienen más "palabras" diferentes que los gatos salvajes. Así que nuestros gatos domésticos probablemente también se han adaptado a los humanos en el curso de su domesticación.
Hay innumerables ejemplos que sugieren la inteligencia de los gatos. La gran curiosidad de los gatos por sí sola no deja lugar a dudas de que en estos animales dormita una mente despierta. Y el hecho de que aprendan trucos, conozcan "su" nombre en un hogar con varios gatos o sepan exactamente cuándo es la hora de comer. Los dueños de gatos no necesitan pruebas de que sus mascotas son inteligentes. El hecho de que la ciencia lo demuestre cada vez más es un buen extra.