¿Tienen los gatos siete vidas?

Spoiler: NO, pero si convives con un gato es probable que no lo tengas tan claro… Repasamos los motivos y damos algunas recomendaciones para que, a falta de siete, nuestro gato disfrute de una larga y saludable vida.

Esperanza de vida

Los gatos tienen una larga esperanza de vida, sobre todo si la comparamos con la de los perros. Suelen vivir en torno a los 13-18 años. Por supuesto se trata de una cifra que varía por multitud de factores (alimentación, genética, clima, si sale de casa o no, actividad…) llegándose a ver en consulta felinos de más de 20 años, así como desgraciadamente encontrarnos con casos que no llegan a los 10.

La comparativa de edad entre el humano y el gato, al igual que con los perros, no es lineal; lo que quiere decir que no podemos establecer como válida esa regla que dice que cada año de vida del gato (o del perro) equivalen a siete años en la vida del hombre. El primer año en la vida del gato (que según la falsa regla correspondería con 7 años del hombre) realmente supone llegar al estado de pubertad del animal, o lo que es lo mismo, estaría rondando los 13 años en el hombre al final de 12 meses. El segundo año estaría ya entrando en la edad adulta, lo que en los humanos podrían ser los 24 años. Y, a partir de ahí, los años reales que cumplen los gatos comienzan a suponer mucho menos de 7 años en su vida.

La esperanza de vida de un perro es más corta, y esta diferencia es mayor a medida que aumenta el tamaño del can: un perro pequeño (de menos de 10 kg) puede vivir aproximadamente unos 16 años, un perro mediano (de 10 a 25 kg) puede vivir unos 14 años y un perro de gran talla (más de 25 kg ) estaría entre los 8 y 12 años.

Vida sana

Los gatos sufren pocas enfermedades. Esto ocurre sobre todo en aquellos que no salen de casa pues, lógicamente, se exponen a menos agentes patógenos. La comparación más evidente vuelve a ser con los perros, que debido a sus paseos por la calle, parque o campo se exponen a muchísimas enfermedades infectocontagiosas y otras.

Es muy frecuente entre los canes sufrir de vez en cuando procesos gastroenteríticos y respiratorios estacionales y, en cambio, los gatos se libran de ellos año tras año. Así mismo, los traumatismos y accidentes se producen con mucha mayor frecuencia en animales que salen a la calle y en mucha menos proporción en animales que se quedan siempre en casa.

Responsabilidad

No la de los gatos, sino la nuestra.

Cada vez hay más concienciación sobre la tenencia responsable de mascotas, y un punto clave en la misma es la esterilización de felinos con los que no se tiene intención de criar.

La esterilización lleva aceptada ya mucho tiempo por la sociedad de forma natural, ya no se ve como algo tabú y se entiende que no solo no perjudica a nuestra mascota, sino que resulta hasta beneficiosa para el animal, ayudando a aumentar la esperanza de vida del gato. Esto ocurre de forma directa, con una demostrada incidencia de la misma en la prevención de enfermedades, sobre todo a nivel hormonal (tumores de mama, uterinos, ováricos y testiculares); pero también de forma indirecta, evitando peleas con otros gatos por territorialidad y dominancia, reduciendo la incidencia de traumatismos y accidentes.

El asunto de las peleas con gatos callejeros es mucho más importante de lo que creemos porque entre otras enfermedades que pueden transmitirse vía mordisco/sangre/monta están la leucemia y la inmunodeficiencia, enfermedades graves que hay que vigilar muy de cerca.

¿Gatos voladores?

Se ha comprobado la especial resistencia de los gatos ante ciertos traumatismos, en especial en caídas desde grandes alturas. Es lo que se denomina el Síndrome del gato paracaidista: ya hablaremos extensamente de él en otro momento, pero simplemente comentar que una de las causas a las que se asocia es precisamente a gatos sin castrar (tanto machos como hembras) que acuden al reclamo en época de celo. Ante esto, se han dado casos de animales que han sobrevivido a caídas de más de diez pisos, algunos incluso sin casi lesiones. Hay otros factores que también influyen, así como diferentes lesiones posibles que repasaremos a fondo en otro momento.

Consejos gatunos para vivir más y mejor

Teniendo en cuenta todo lo expuesto anteriormente, os dejo unas recomendaciones para conseguir convivir con gatos sanos, durante el mayor tiempo en nuestras casas:

  • Dar a nuestras mascotas una alimentación adecuada, teniendo en cuenta el estado fisiológico del animal (cachorro, adulto, gestante, castrado, maduro…) eligiendo productos de alta gama. Preguntad a vuestro veterinario cuál se adapta mejor a sus necesidades.
  • Evitar la obesidad y fomentar su ejercicio diario con diferentes juegos, así como proporcionarle una zona de descanso donde se sienta cómodo y protegido
  • Realizar revisiones periódicas veterinarias (como mínimo anuales) con vacunaciones y desparasitaciones siguiendo las pautas que aconseje vuestro veterinario
  • Esterilizar aquellos felinos con los que no se vaya a criar.
  • Evitar el contacto con felinos sin controlar de la calle.