El juego forma parte del lenguaje natural del gato y empieza a edades tan tempranas como las tres o cuatro semanas de edad. El gatito empieza a practicar sus primeros juegos, con sus hermanos y a otro nivel con su madre. Estos primeros juegos son muy torpes, pero pronto irá adquiriendo destrezas muy útiles para su etapa adulta. El juego será imprescindible para que el gato adquiera buenos hábitos en su lenguaje social y, especialmente, para adquirir habilidades de caza.
El juego es un estímulo muy positivo para nuestro gato, pero muchas veces cometemos errores que generan problemas en su comportamiento más o menos graves. Por este motivo es muy importante aprender a reconocer las cosas que no debemos hacer, es decir, cómo NO jugar con nuestro gato.
Algunos de los errores más comunes:
- Posiblemente uno de los errores más importantes a evitar: jugar a que tu gato te muerda las manos. Al hacerlo, el gato lo va aprendiendo desde pequeño y a medida que crece, esta respuesta se va volviendo más intensa, mordiendo fuerte y pudiendo acabar en comportamientos agresivos. Si vuestro gato empieza hacerlo o ya se ha habituado a jugar de este modo, puedes quejarte cuando te muerda más o menos fuerte para conseguir que suelte, retirar la mano en este momento, y marcharte. De este modo el comportamiento no obtiene la respuesta esperada y ayudará a que deje de hacerlo. Es muy importante además, acariciar a nuestro gato para que se acostumbre a nuestro olor y sea más cariñoso en el futuro.
- Juegos con demasiada intensidad. Otra creencia bastante extendida es que los juegos deben ser muy activos y debemos hacerle correr mucho. Para ello solemos emplear diferentes juguetes, como un simpático plumero para que corra tras él y se canse. Los plumeros les resultan muy atractivos a ellos y son un método muy útil de juego si se usan bien. El problema viene cuando lo movemos muy rápido, él lo perseguirá sin descanso y lo único que conseguiremos es que se ponga nervioso y se estrese. Se trata de asemejar el juego a lo que sería un proceso de caza en estado natural. En el juego tiene que haber un equilibrio entre el ejercicio físico y el estímulo de su mente.
- Jugar con un láser. Es un grave error. En primer lugar, no deberíamos ofrecer ningún juego de caza a nuestro gato en el que no pueda obtener una recompensa tangible, el gato nunca podrá llegar a cazar la luz y esto es muy frustrante para él. Pero además de esto, la luz brillante de un láser les crea una seria obsesión muy, muy difícil de quitar.
Para saber cómo SÍ jugar con nuestrosgatos debemos fijarnos en cómo lo hacen en su estado natural, algo parecido a su ritual de caza.
¿Cómo es su ritual de caza?
Un gato es sigiloso, cuando descubre a su presa se esconde, se agazapa, se toma su tiempo y se va acercando sin que la presa lo perciba (esta primera parte del ritual responde a estímulos más mentales que físicos) y cuándo la tiene a tiro se abalanza de un salto sobre ella. Si consigue dar caza, muchas veces el juego continua con la presa bajo control, herida o muerta, pueden lanzarla y jugar un rato antes de comérsela.
Los gatos son cazadores indiscutibles y sus juegos tienen alguna relación con su ritual de caza. Entendiendo bien esta base, solo tenemos que aplicar la lógica a la hora de saber cómo SÍ jugar con nuestro gato, podéis ser creativos.
Juegos sencillos para disfrutar con nuestro gato:
- Jugar con plumeros y cañas. Si jugamos con plumeros y cañas los movimientos deben imitar a los de un pájaro, un insecto o un roedor. Para captar la atención del gato y estimularlo sin ponerle nervioso, debemos evitar mover el plumero demasiado rápido o sin control.
- Pelotas y ratones. Podemos lanzárselos, muchas veces ellos continúan solos con el juego, otras nos los traerán para que volvamos a lanzárselos.
- Muchas veces no es necesario que seamos parte activa del juego, podemos dejar a su alcance juguetes que estimulen sus sentidos. Existen muchos juguetes en el mercado, algunos contienen hierbas que resultan embriagadoras para nuestros gatos, como el catnip (nepeta cataria), la valeriana o el silvervine (actindinia polygama). Otros les incitan a frotarse como los centros de masaje y otros requieren de su inteligencia para conseguir algo de comer.
- También podemos ponerles en la tele programas de naturaleza sobre pájaros o roedores, os sorprenderá cómo captan la atención de muchos de vuestros gatos.
Compartimos la vida moderna con pequeños felinos y sus maravillosos instintos. Es muy importante cubrir sus necesidades, incluida la que le define como cazador y que expresa a través del juego.