¿Cómo duermen los gatos?

Los gatos son conocidos por ser animales dormilones, pudiendo pasar entre 13 a 20 horas durmiendo o en estado de relajación. Pero, ¿alguna vez te has preguntado cómo duermen realmente los gatos? En este artículo, exploraremos las curiosidades y particularidades del sueño felino.

¿Por qué duermen tanto?

Los gatos son cazadores por naturaleza y necesitan gran cantidad de energía para perseguir y atrapar a sus presas. Toda esta energía la recuperan posteriormente durmiendo. Aunque los gatos domésticos no necesitan cazar para alimentarse, gastan las mismas energías jugando, ya que emplean técnicas similares a las que realizan durante la caza.

Las horas de sueño de los gatos: ¿son animales nocturnos?

Existe la creencia generalizada de que los gatos son animales nocturnos porque suelen tener sus picos de actividad al anochecer y al amanecer. Pero la realidad es que pasan gran parte de la noche durmiendo, por lo que realmente son animales crepusculares.

Además, tienen la habilidad de adaptarse a diferentes rutinas de sueño. Pueden tener periodos de sueño cortos y ligeros, así como periodos más profundos y prolongados. A lo largo del día pueden pasar por varias fases de sueño y vigilia, lo que les permite descansar mientras permanecen en alerta en caso de peligro (otra consecuencia de su naturaleza cazadora).

Significados de las posturas para dormir

Las posturas que adoptan los gatos para dormir son muy variadas y, en muchas ocasiones, resultan bastante curiosas y divertidas. Estas, además, nos pueden proporcionar información sobre su estado de ánimo, salud y bienestar. A continuación haremos un repaso de las más comunes y qué pueden revelar sobre nuestro felino.

  • De lado. Es una de las más comunes y que más les gusta, pues les permite tener un sueño reparador y recargar pilas para seguir jugando. Esta postura nos indica que el minino está feliz y sin preocupaciones.
  • Boca arriba. Es la posición más vulnerable de todas, ya que exponen las partes corporales más delicadas como la panza y la garganta. Por tanto, solo duermen así cuando están completamente cómodos y seguros de su entorno. Es normal que deje de dormir en esta posición si hay algún miembro nuevo en la familia, una vez haya cogido confianza volverás a verlo en esta postura con mayor frecuencia.
  • Enroscado. En invierno es cuando más podremos ver a nuestro gato en esta postura, ya que le ayuda a resguardarse del viento y el frío. Es un legado de sus antepasados, cuando los gatos eran salvajes y necesitaban protegerse y mantener el calor. Es recomendable que no le molestemos cuando está enroscado, porque significa que quiere estar tranquilo.
  • Estirado. Al contrario que la anterior, es la posición más común en verano. Normalmente lo verás así en una superficie fresquita como el suelo para intentar refrescarse.
  • Acurrucado con la cabeza apoyada. Esta postura le permite dormir cómodamente, al mismo tiempo que huir rápidamente si lo considera necesario. Nos indica que el gato no confía del todo en su entorno.
  • Acurrucado sin apoyar la cabeza. Si está acurrucado encima de sus patas delanteras, con la cabeza levantada y los ojos cerrados o semicerrados, no está profundamente dormido ni relajado. Es una posición de alerta, que le permite levantarse y huir en cualquier momento. Es muy común en gatos enfermos. Si ves a tu gato con demasiada frecuencia en esta postura, es aconsejable acudir al veterinario para descartar problemas de salud.
  • Abrazado. Es una de las más tiernas de ver. Normalmente solo duermen abrazados a aquellos con los que se sienten verdaderamente cómodos y que consideran de la familia (ya sea gato, perro o cualquier animal). Significa que están relajados y felices.
  • A cubierto. También por instinto, a los gatos les gusta dormir en cajas o rincones escondidos y cubiertos, porque les da seguridad.
  • Otras posturas. Cada gato es un mundo y, según su personalidad o estado de humor, dormirán de una forma u otra. Por ejemplo, al dormir contigo te estará demostrando su amor.

El sueño es esencial para la salud y bienestar de nuestros mininos, por lo que debemos asegurarnos de que tengan un lugar cómodo y seguro para dormir y prestar atención a cualquier alteración en su sueño, puede ser síntoma de que algo está pasando.