Pero, antes de contestar a esta pregunta es necesario explicar un par de ideas:
- Los expertos en temas de comportamiento son los etólogos, una rama dentro de la veterinaria cada vez más escuchada, más respetada y que a veces nos ayuda a solucionar problemas a nivel físico y/o endocrino. Es importante señalar esto último porque el sistema endocrino tiene una parte que va a producir unos síntomas a nivel comportamental, aunque también puedan verse afectados otros órganos o sistemas.
- La segunda idea es que debes saber que los perros son animales cuyo instinto natural es convivir en manada, en la cual siempre existe un líder que les protege y les cuida. Este líder es el que suele marcar los ritmos de movimiento y comportamiento del resto. Los perros tienden a seguir a sus dueños porque para ellos son su líder. Sienten ese respeto, cariño y lealtad hacia ellos y necesitan de su compañía.
La mayoría de las veces este comportamiento sucede ya desde pequeñito, momento en el que el cachorro quiere estar todo el día contigo y que, a la mínima que te separas de él, a veces ya protesta y llora. Esta es una fase fundamental y que requiere paciencia y mucha fuerza de voluntad, pero es necesario ir poco a poco enseñando al cachorro a irse separando de nosotros para que no nos dé problemas en el futuro. Ir jugando poco a poco a quecada vez se separe más de nosotros, lanzándole el juguete más lejos, y que tenga que socializar con otros perros o personas, será un magnífico ejercicio para el comportamiento futuro. Es también fundamental que la actitud del dueño en situaciones extrañas, en sitios nuevos o al relacionarse con otras personas, sea muy relajada para que nuestro peludo no vaya cogiendo miedos a nada, e incluso premiar que juegue a explorar nuevos horizontes y amiguitos.
Uno de los errores que se suele cometer es coger en brazos a nuestra mascota ante una situación nueva, y en general, esto suele ser negativo para ellos si se realiza de forma generalizada en presencia de determinadas personas o ambientes. Esto no hará más que darle la idea de que está mejor protegido al lado tuyo que si está suelto, y puedes reforzar ese comportamiento.
Cuando este comportamiento de seguirte a todas partes continúa ya en adulto, puede ser o bien por no haber aplicado lo comentado anteriormente, o bien por aburrimiento y falta de estímulos en su entorno. En primer lugar, si al llegar a casa vuestro perro se pone contento en exceso, pudiendo llegar a estar “hiperexcitado”, debéis intentar evitar hacerle demasiado caso, saludarle pero en seguida daros la vuelta y hacer caso a otra cosa, y no volver a él hasta que se tranquilice.
Es normal que el perro quiera estar contigo, porque es su forma de decirte que te quiere, que está a gusto contigo y que te ve como uno de los suyos. Porque como comentaba al principio, los perros son animales sociales y está en su interior relacionarse en manada, pero hay que saber enseñar a tu mascota quien es el jefe de la manada, y nunca debe ser él. El problema viene cuando tienes que separarte de tu mascota y la soledad puede con él, o cuando lo llevas al veterinario o a peluquería y no les deja ni que se acerquen.
En ocasiones, cuando está solo en casa, puede dedicarse a ladrar durante horas interminables, o a destrozar todo lo que se encuentra en su camino, en especial cosas que se encuentren al lado de la puerta de entrada a la vivienda, y la realidad es que a veces lo pasan realmente mal. En estos casos es frecuente que se produzca ansiedad a la separación, una patología que requiere tratamiento específico controlado por un veterinario para reconducir su conducta, que se sienta más seguro de sí mismo y que sea más equilibrado en su comportamiento. Puede incluir desde cambios en la forma de relacionarte con tu mascota hasta tratamientos con ansiolíticos que reduzcan poco a poco esa conducta.
Hay diferentes cosas que se pueden hacer para no llegar a esta situación, entre las cuales os recomiendo:
- Salir de casa de vez en cuando dejando solo al cachorro, las primeras veces muy poco tiempo (30 segundos o 1 minuto), para luego ir aumentando estas salidas.
- No hacer demasiado caso al perro al llegar, se le saluda y poco más. Cuanto más excitado menos caso.
- No regañarle nada más llegar a casa si veis algo roto.
- Confundir a vuestro amigo de vez en cuando, cogiendo las llaves y haciendo ruido, pero sin llegar a salir de casa, o ponerse el abrigo y quedarse en casa, o salir de casa sin avisarle ni despedirte de nadie… Pero que tenga comida antes de irte.
- Hay juguetes antiestrés muy interesantes que tienen a la mascota entretenida un tiempo intentando sacar algo de comida (son como laberintos o rompecabezas de comida). También se les puede llamar juegos de olfato. Cuando estés en casa retira los juguetes, que sólo los utilice en tu ausencia. Pero si al sacar el juguete el perro se da cuenta, entonces cuidado porque le estás avisando de tu salida. Hazlo de forma inteligente, sé que es difícil, pero seguro que encuentras la manera.
- Que haga mucho ejercicio. Si se cansa, aguantará mejor los momentos de soledad durmiendo y descansando, y así no tendrá tanta energía para destruir o ladrar y protestar.
Resumiendo, debemos evitar que la necesidad de nuestro perro de estar constantemente con nosotros se convierta en una obsesión, para ello es recomendable seguir unas pautas y establecer unas normas desde el primer día que tu peludo llega a casa y como siempre, consulta con tu veterinario ante cualquier duda.