¿Qué pueden incluir?
Las instalaciones dispondrán de diferentes estructuras y alojamientos adaptados, zonas de ocio y descanso para los dos.
Así, hay algunos hoteles donde nos encontraremos una cama/cuna independiente, suelo radiante, zona ajardinada para que juegue con el resto de animales alojados, libre acceso al bar o restaurante así como en zonas comunes del recinto, o que cuentan con canguro/paseador de mascotas, ¡o incluso hasta un spa exclusivo para mascotas!
Hay muchos hoteles pet friendly en España y cada día crece su número, pero seguimos a la cola respecto a países de nuestro entorno. Se trata de un servicio bastante moderno, por lo que os recomiendo que preguntéis a personas de confianza que tengan experiencia en contratarlos o a tu veterinario.
¿Qué características cumplen?
Estos hoteles suelen tener un precio extra que dependiendo del hotel puede ser más o menos aceptable: los hay donde es gratuito y otros que pueden cobrarte 20 o 30 euros por día.
Del mismo modo, algunos sólo permiten alojarse mascotas de menos de 18 kg, o ser gratuito si vas a alojarte más de 2 o 3 días. Puede ser que no admitan que el animal se quede solo en la habitación, también es posible que sólo permitan 1 o 2 animales por habitación…
Por supuesto conviene aclarar todos estos detalles antes de iniciar nuestro viaje para evitar desagradables discusiones y posibles reclamaciones.
¿Qué mascotas puedo llevar?
Estos establecimientos suelen ir enfocados a perros. Sin embargo, existen hoteles pet friendly en España abiertos también a gatos, conejos, roedores en incluso aves y reptiles.
Desde mi experiencia, y dejando claro que hablo de forma general (reconociendo que hay veces que se puede hacer) yo no recomiendo hacerlo con gatos si la estancia va a ser corta, ya que en general se trata de un animal que se estresa mucho con el cambio de casa y también con el viaje. En más de una ocasión algún cliente me ha comentado que han sido casi incapaces de ver a su gato en todo el viaje, que estaba escondido debajo de una cama, o en un armario o detrás de algún mueble en donde se protegía.
Por supuesto la experiencia y el sentido común son las mejores consejeras a la hora de decidir si hacemos el viaje con la mascota o no. También hay que tener claro el carácter del animal y sus reacciones en situaciones extrañas o diferentes a las que suele enfrentarse en su vida cotidiana
De este modo, lo más importante a la hora de viajar con nuestra mascota es que nos hagamos las siguientes preguntas:
- ¿Va a disfrutar de los servicios que nos ofrece el hotel? Aunque no sea de todos , porque os aseguro que lo que realmente quiere es estar con nosotros el mayor tiempo posible.
- ¿Es asequible el precio que voy a pagar? Esta pregunta se ajustará a cada uno de nosotros y su bolsillo… Aunque no lo parezca es seguramente la pregunta más sencilla de contestar de las cuatro
- ¿Quiero yo pasar estos días de viaje con la mascota y voy a dedicarle el tiempo que necesita? Seguramente la pregunta más importante y definitiva a la hora de tomar la decisión.
- En anteriores viajes, ¿ha sucedido algo que me haga dudar en repetir experiencia? Valorar lo que pasó, las posibilidades que hay de que vuelva a suceder y las diferentes opciones que hay para evitar que sucedan.
Una vez que hayas decidido si llevarte contigo a tu mascota, recuerda que:
- Debes llevar la cartilla del animal con todas las vacunas y desparasitaciones actualizadas. Si por lo que sea la mascota muerde a otra o a una persona, tener bien actualizadas las vacunas os evitarán más de un disgusto.
- Tener bien identificado con microchip. Simplemente plantearos qué hacer en caso de que otra persona reclame ese animal como suyo… Como no esté microchipado puedes encontrarte en una situación realmente complicada.
- La ordenanza establece que será el dueño de la mascota el responsable de los daños, perjuicios y molestias que ocasione a las personas o mobiliario que formen parte del hotel. Por todo ello, un seguro de responsabilidad civil no está de más.
Por último, recordaros que los animales son lo que son, y piensan y sienten por lo que son. Me refiero a que no piensan como personas, por lo que no sienten ni desean las mismas cosas que a nosotros nos hacen felices. Sería un error tomar la decisión pensando en lo que a ti te gustaría que hicieran contigo. En general, opino que lo que más va a valorar es poder estar todo el tiempo posible contigo y no quedarse en casa sin ti.
Es ahí cuando vosotros debéis plantearos hasta qué punto podéis hacerlo pensando en las cuatro preguntas que os he propuesto.