Viajar con tu mascota puede ser una experiencia preciosa… o un pequeño caos si no se prepara bien, sobre todo si es la primera vez. ¿Y si se marea? ¿Y si no para de llorar? ¿Va segura? Es normal tener dudas, pero con un poco de previsión y algunos truquitos sencillos, todo puede ir sobre ruedas —para ti y para quien te acompaña.
Aquí tienes una guía pensada para ayudarte a que ese primer viaje en coche sea tranquilo, seguro y sin sustos.
Antes de arrancar: preparativos que marcan la diferencia
- Empieza con trayectos cortitos: Antes del gran viaje, haced juntos salidas breves en coche. Así se va acostumbrando al movimiento, los ruidos y el entorno. Verás cómo eso reduce su nerviosismo… y el tuyo también.
- Habla con tu veterinario: Si es la primera vez que viaja o ya sabes que se marea, tu veterinario puede recomendarte productos naturales o suaves que le ayuden a llevarlo mejor. A veces, un pequeño refuerzo marca la diferencia.
- Seguridad ante todo: Tu michi o tu peludito no pueden ir sueltos en el coche (además de peligroso, es ilegal). Estas son las formas más seguras de viajar:
- Transportín: ideal para gatos y perros pequeños. Asegúralo con el cinturón o colócalo en el suelo entre los asientos.
- Arnés con enganche al cinturón: perfecto para perros medianos o grandes.
- Rejilla divisoria: si viaja en el maletero, que esté bien ventilado y acolchado.
Durante el viaje: calma, pausas y buena energía
- Nada de comida justo antes de salir. Dale de comer unas 3 horas antes. Así evitamos sustos por mareo. Durante el viaje, asegúrate de que siempre tenga agua disponible.
- Paradas cada dos horitas. Para que estire las patas, beba agua o haga pipí. Si vas con tu michi, mejor que no salga del transportín, pero puedes ofrecerle agua y ver si está cómodo.
- Que el ambiente en el coche sea agradable
- Temperatura fresquita y sin cambios bruscos.
- Sin ruidos fuertes ni música a tope.
- Nada de perfumes intensos o ambientadores.
- Si el sol da fuerte, unas pantallas solares vienen genial.
- Nunca lo dejes solo en el coche. Ni “cinco minutos” ni con las ventanas bajadas. En verano, el interior se convierte en un horno en cuestión de minutos.
¿Y si se marea?
Pasa más a menudo de lo que crees, sobre todo si es cachorro o no está acostumbrado a viajar. Las señales son:
- Babeo
- Jadeo o maullidos
- Inquietud
- Vómitos
¿Cómo ayudarle?
- Que no mire por la ventana.
- Un transportín cubierto por los lados ayuda a reducir lo que ve.
- Buena ventilación.
- Y si el mareo es habitual, coméntalo con tu veterinario para ver opciones.
¿Qué llevar contigo?
Aquí va lo esencial, para que no te falte de nada:
- Cartilla veterinaria y documentación.
- Transportín o arnés de sujeción.
- Su manta o camita con su olor.
- Agua y bebedero portátil.
- Algo de comida o snacks.
- Bolsas para recoger.
- Toallitas y papel absorbente.
- Juguete o mordedor.
- Botiquín básico (consulta con tu veterinario qué incluir).
Y aquí van algunos consejos extra para un viaje más tranquilo
- Haz que el coche sea un sitio agradable: prémialo cuando suba tranquilo.
- Mantén tú la calma: ellos sienten tu energía.
- Si hay un accidente, no le regañes. Es normal, está aprendiendo.
- Puedes usar feromonas o relajantes naturales si lo necesita: pregunta en tu tienda de confianza o clínica veterinaria.
Viajar con tu peludito o tu michi puede ser fácil si te preparas con cariño.
Con un poco de práctica y los cuidados adecuados, estaréis listos para cualquier aventura.
Y lo mejor: juntos, el viaje siempre es más bonito.