La importancia de las arenas de gato en vacaciones

Cuando llegan las vacaciones siempre nos surgen dudas sobre cómo afrontarlas con nuestra mascota. En el caso de los perros es muy diferente por sus necesidades y por las distintas opciones que existen, pero en el de los gatos es especial: se trata de un animal mucho más territorial y que sufre en mucha mayor medida tanto las trabas del transporte como las de la nueva residencia, llegando a ser un auténtico problema para nuestro minino.

De forma general no se recomienda que los gatos viajen con nosotros a no ser que sea absolutamente necesario.

  • En viajes cortos de un fin de semana (incluso alargándolo desde el viernes), por lo general es preferible que al felino no se le cambie de entorno, es decir, que se quede en casa, aunque esté solito. Recuerda dejarle agua y comida suficientes, y espacio para moverse bien libremente por la casa, que esté ventilada (dejando algunas ventanas con un poquito de abertura) y que tenga luz natural.
  • En viajes más largos se recomienda igualmente que el gato se quede en casa, pero en este caso con visitas de alguien de confianza, como puede ser un familiar o un vecino. Esta persona debe ir con frecuencia, por lo menos una vez cada dos días, si no puede ser todos los días. Los gatos son animales que aceptan bien la soledad pero son sociales, ya veréis cómo cada vez que viene esta persona el gato le recibirá con alegría. En esta visita debe cambiarle el agua, la comida y quitarle las heces de su arenero. Así mismo, debe pasearse por la casa un rato, para hacerle compañía al gato y comprobar que no hay ningún problema. En total la visita no debe durar nunca menos de 20 minutos.

Si el gato está ya acostumbrado a viajar y también a la nueva casa (por ejemplo, la casa del pueblo de tus padres, donde el gato sale feliz y contento), no hay problema en que viaje tomando las medidas de sentido común: paradas de descanso en el trayecto, cuidado con los golpes de calor…

Es muy importante a la hora de dejar al gato solo en casa que durante nuestra ausencia tengamos unas medidas higiénicas superiores en cuanto a la higiene de la cajita donde hace sus necesidades. Es frecuente que no lo tengamos como algo prioritario y si no renovamos la arena con regularidad puede darnos problemas a nivel urológico y etológico (de comportamiento). Hay distintos tipos de arena (aglomerante, mineral, de sílice…), lo importante es que el gato la acepte y no se cargue demasiado de orina el arenero. Yo recomiendo la de sílice, porque no emite polvo, atrapa muy bien los olores y en general creo que es la que mejor aguanta largos periodos de más de 10 días (en muchas arenas aparece el periodo recomendado de cambio de arena). Una muy buena opción es Magic Clean de Vitakraft, que cuenta con una duración de ¡hasta 4 semanas!

En caso de viajes largos es preferible hacer la renovación antes, para que así durante este periodo que está intranquilo al no estar con nosotros, por lo menos se encuentre más a gustito de tener su arenero en perfectas condiciones.

Por último, también recordaros que, para el adecuado mantenimiento de la caja de arena, también hay que tener una limpieza óptima de la pala con la que se retiran las heces, con desinfectantes adecuados, que no dejen residuos en la caja ni molesten al gato.